En las ultimas horas la Asociación de Productores de Películas de Japón (MPPA) informó que la industria del cine en Japón se encuentra en una gran crisis financiera debido a decaimiento de los ingresos de forma abrupta desde el año 2019, si bien, el descenso de las mismas estaba en un decaimiento gradual, este año presentó el descenso es abismal.

 

 

Datos concretos:

Cabe mencionar que dichos datos se toman en cuenta debido a que las doce principales productoras de la industria, en todo el mes de abril, solo recaudaron  USD$ 6.40 millones, comparados con el mes de abril del 2019, esto representa una caída de ingresos de un 96.3%  de ingresos en la industria en general.

Este declive también es causado en gran parte un factor colateral tras las medidas tomadas por el gobierno de Japón en cuanto a las restricciones sanitarias asumidas para resguardar a la población de no contraer, ni expandir la pandemia, denominada como Corinavirus (COVID-19).

 

 

Viento a favor y nuevas expectativas:

Si bien,los números arrojados por MPPA son totalmente desfavorables, la institución cinematográfica mantiene sus expectativas y esperanzas, ya que, el fin de semana pasado se liberó gran parte de las prefecturas de territorio japones, permitiendo que 100 salas de cine puedan comenzar a proyectar algunos estrenos que hasta el momento se mantien retrasados, y algunos re-estrenos tales como «Tenki no Ko«, Kimi no Na wa» y «Shin Godzilla«.

 

 

Opinión personal del redactor:

En la visión personal que me confiere, creo que si bien la industria cinematografica de Japon está atravesando por una de sus peores crisis, está vez creo que no tiene una conexion especifica con la calidad de contenido en la misma, no obstane, como en cualquier empresa dedicada al rodaje de cintas, estas tienen productos tanto buenos, como malos, pero especificamente en lo referente al cine de animación del país nipon aún mantiene una escencia de calidad hermetica a cualquier tipo de toxicidad externa (como no sucede en la industria de las serie animes), puesto que aún podemos encontrar buenas prodicciones como «Violet Evergarden: The movie«, «Koe no katachi«, «kimi no na wa«, el repertorio filmográfico de Studio Ghibli,  «Kaguya-hime no Monogatari» , «Omoide no Mānī» y «Toki wo Kakeru Shōjo«. Por lo tanto, la caida gradual quizas se pueda atribuir a la piratería en menor medida y la poca producción anual en la materia; pero en cuanto al descenso abismal corresponde a la sumatoria de la baja escalonada de ingresos y el golpe abrupto que brinda la pandemia, la imposibilidad laboral, y sobre todo la falta de asistencia de las personas que mantienen a la industria, lo cual mantiene la incertidumbre de su futuro en la brevedad, ya que el efecto dominó golpea al cine animado por todos su flancos.

No obstante lo mencionado anteriormente, debo señalar que la calidad del cine japones, es la piedra fundamental para la reconstrucción económica del mismo, ya que, como mencioné anteriormente, este se mantiene impoluto ante las tendencias de recetas facilistas que están brindando en cuanto al contenido de las series anime. Es por eso que debo decir, que su propia calidad y sus seguidores de buen paladar son las bases del reciclaje y reconstrucción de los sectores mas golpeados en pequeño y largo plazo.

En fin! a pesar de la pésima situación del cine, hay que mantener la esperanza de que siempre supo resurgir de las peores crisis gracias al compromiso de autores,directores,estudios y por su puesto de sus fans.